Las esperanzas guardadas en un cajón, no tienen filas yo que mas puedo hacer, por dios que dificil que se hace componer, cuando me falta tu calor. Y me resulta imposible sacarlo de mi cabeza, un camino de ida y vuelta que termina en la cerveza. Y ruego a dios que esto termine para poder ser la de antes, que no llora por hombres y tener siempre un amante.
Un verso triste que me acaban de vender y los zapatos que me aprietan el talón, disculpen que sea tan triste mi canción, es que no lo volveré a ver.
Y tengo miedo a equivocarme, a sufrir ser lastimada, equivocarme es algo malo pero amarte es un pecado. Porque conozco yo el calibre de tus besos, ya no me dejo asesinar por esa boca, no pongo un pero mas por vos, no tengo un peso, mejor le cedo a otra el turno que me toca, que me toca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario